lunes 26 de enero de 2009

2009 y El Buey

El año del Buey, o del Búfalo o del Toro, el símbolo de éste año se presta a interpretarlo con cualquiera de estos animales.


El Buey era el animal de tiro por excelencia en la antigua China: la yunta de bueyes tiraba del arado y con su esfuerzo y sacrificio lograba dar forma al duro suelo. 

Buey, en estos términos, significa tirar para adelante, seguir silenciosamente aún cuando todo parezca estar en contra, crear y triunfar a través del esfuerzo, el mérito, la perseverancia y la paciencia, que lograrán que el duro y congelado suelo suelte al fin su fuerza creadora y comience así la primavera.

Representa a la nobleza y a la seguridad, características básicas en el trabajo.

Dicen que será un año de concreciones, de todo el trabajo que vino realizando, tal vez lenta pero concienzudamente, será el año de la cosecha, representando a la vez traslados o viajes que tendrán su origen en el aspecto laboral.

A nivel familiar la abundancia traerá bienestar, el cual deberá saber equilibrar para disfrutarlo a pleno con los suyos, sin olvidar que este es el nivel de la vida más importante para el Buey, la familia.

El Buey es el símbolo de la paciencia, la bondad y la laboriosidad, son tranquilos y muy agradables de ser tratados, su presencia en cualquier ámbito transmite seguridad y confianza, por lo cual son muy valorados en cualquier área de la sociedad, se podría decir que su lema es mejor que hablar, es hacer, definiéndolos como retraídos o poco habladores, por lo tanto de ellos solo se puede esperar progresos, siendo la predicción más generalizada para el año 2009, que se va a encontrar regida por este maravilloso y seguro Buey.

El año de la Rata es, como se había dicho, un punto de inflexión en muchos sentidos. Marca un "antes y un después" y si observamos un poco el momento político y económico del mundo, podemos ver cómo ese cambio se está generando. El Buey es la fase de consolidación de ese cambio. 

Estamos en el buen camino? Debemos creer que sí aunque por momentos parezca lo contrario. 

El retorno de la luz, que parecía sólo una promesa, se encuentra ahora más cerca, aproximándose. Entonces, no es momento de ceder ni de mostrar flaqueza. 

Es el  momento de hacer el último esfuerzo, el que nos llevará a una meta que ya puede vislumbrarse.


Recordando a mi abuela y sus rituales: Hoy mi casa huele a incienso de rosas...



¡NAMASTE!



1 Dejaron huella...:

Viento Rítimico Blanco dijo...

Hola Claudia:

Me encanta tu blog. Gracias por seguir el mío ya que así pude encontrar el tuyo.

Sabes, muy interesante lo del año del Buey, yo pertenezco a él, así es que estoy segura que este es mi año.

Te anotaré en mi lista de blogs favoritos.

Gracias por compartir y te mando un abrazo y millones de bendiciones!!!!